EOCENO MEDIO (42 ma)
Monfarracinos, Zamora
STUS-12146
En los yacimientos zamoranos al norte del río Duero se han descubierto más de una treintena de cráneos, todos ellos de la especie Neochelys zamorensis.
Para que un cráneo pueda fosilizar, tienen que darse unas condiciones de fosilización excepcionales. El animal debe quedar enterrado inmediatamente después de morir, que el ambiente sea reductor (con poco oxígeno), no sufrir el más mínimo transporte por corrientes y que el sedimento no sufra procesos diagenéticos que puedan disolver los fósiles. Si además, los sedimentos no se ven afectados por deformaciones tectónicas, como plegamientos o fallas, los restos fósiles se podrán encontrar en unas condiciones óptimas para su estudio.
Debemos tener en cuenta que los huesos craneales de las tortugas son muy delicados, muy finos y con muchas oquedades, por lo que es muy difícil encontrarlos fosilizados.