CURIOSIDADES

Técnicas de extracción de Fósiles

Por lo general, en el Paleógeno de la Cuenca del Duero, los mejores yacimientos de vertebrados fósiles, se encuentran en lugares escarpados.

1.- Debido a que el caparazón de las tortugas está compuesto por varias placas, es común encontrarlo parcial o totalmente desarticulado, pero cuando aparecen ejemplares completos, por lo general, son muy frágiles. Por lo tanto debemos aplicar unas técnicas especiales para su extracción.

2.- Una vez localizado un ejemplar, se debe eliminar todo el sedimento que está por encima y alrededor de él, aislándolo, siempre que sea posible.

La exploración de grandes extensiones, ha permitido localizar más de un centenar de puntos con abundantes restos de vertebrados.

3.- Se hace un surco a su alrededor y se profundiza, hasta llegar a un nivel que nos permita maniobrar con seguridad.

4.- El ejemplar se endurece con resina (Paraloid B-72) disuelta en acetona (a esta solución la denominaremos endurecedor), con una concentración muy baja para que penetre en todo el caparazón.

5.- Una vez que está perfectamente endurecido, se recubre el fósil con una gasa impregnada en endurecedor, que ceñimos perfectamente a su superficie mediante brochas o pinceles.

6.- Se deja secar completamente, quedando la superficie totalmente rígida. Este proceso puede durar desde varias horas a días, en función de las condiciones climáticas y del sedimento.

7.- Si la pieza tuviese huecos o grandes fracturas, los rellenamos con papel de cocina empapado en agua, para que el bloque presente una superfice uniforme (sólo para el tratamiento con escayola). Y recubrimos toda la superfice con este mismo papel, tapando toda la gasa.

8.- Una vez perfectamente delimitado y protegido el bloque el fósil, hay que intentar rebajar la parte inferior del bloque, dejándolo en forma de seta, para que sea más fácil desarraigarlo y una vez terminado este proceso, se rodea con cartones, dejando una separación de pocos centímetros para el relleno de protección (sólo para la extracción con poliuretano).

9.- En función del tamaño y del presupuesto, se pueden utilizar dos productos para hacer el bloque, poliuretanos o escayola, siendo el primero mucho más caro, pero menos pesado. Nos centraremos en los poliuretanos. Existen varios tipos, que normalmente se componen de dos productos líquidos que se mezclan en una proporción determinada y reaccionan expandiéndose enormemente. Así procedemos a verterlos encima del bloque, formándose una espuma protectora que se va hinchando y rellenando todos los huecos.

10.- Una vez endurecidos los poliuretanos, sólo queda desarraigar el bloque completo, para lo que se suelen utilizar barras que se introducen en su base y lo atraviesan. Se apalanca y el bloque se desprende, se voltea, se protege por la otra cara y se puede transportar.

Patologías

La Paleopatología es la disciplina científica que estudia las enfermedades padecidas por personas o animales en la antigüedad, a través de vestigios hallados en los huesos o restos orgánicos.

Las patologías en los fósiles pueden tener diferentes orígenes, como anomalías genéticas, traumatismos por accidentes, traumatismos por depredación o simplemente envejecimiento.

Los ejemplares que se muestran en esta vitrina con paleopatologías de vertebrados fósiles de la Cuenca del Duero, conforma una de las señas de identidad de esta colección.